Errores que debes evitar en tu sistema de aire acondicionado.
4 de octubre de 2019

Errores que debes evitar en tu sistema de aire acondicionado.

Errores que debes evitar en tu sistema de aire acondicionado.


Generalmente, durante el día no interactuamos con nuestro sistema de aire acondicionado. El termostato inteligente se encarga de encender, apagar, y regular el proceso de enfriamiento o calefacción, de forma casi automática.

A pesar de esta automatización, siguen habiendo errores comunes que solemos cometer durante los momentos en los que sí interactuamos con nuestros equipos, afectando su rendimiento y eficiencia energética.

Por esa razón, queremos hablarte sobre los 10 errores comunes al usar el aire acondicionado y cómo solucionarlos:

Saltarse las mantenciones del aire acondicionado.


La mantención periódica no es exclusivamente para solucionar problemas de tu equipo, también se hace para ocuparse de tareas de mantenimiento esenciales que deben realizarse todos los años. La mantención debe ser preventiva, no reactiva a problemas que se pueden ir generando.

Esto es en parte, para que el sistema de aire acondicionado funcione de manera adecuada y eficiente.

Si omites este proceso, corres un riesgo mucho mayor de sufrir un colapso este verano y tus facturas de enfriamiento probablemente sean más altas de lo que serían si se hiciera una mantención adecuada.

Solución: Agendar mantenciones periódicas con tu proveedor de aire acondicionado, o con servicio técnico calificado.

No cambiar los filtros sucios.


Algunas personas descuidan completamente sus filtros y dejan el mismo filtro durante meses, mientras que otros se olvidan de cambiarlos. Esto tiene graves consecuencias, ya que los filtros son una parte fundamental en los sistemas de AC.

Para hacerte una idea más clara, te comentamos algunos problemas generados por los filtros sucios:

  • Goteo.
  • Daños en el compresor.
  • Aumento del consumo eléctrico.
  • Congelación de la unidad interior.
  • Problemas de purificación del aire.

Solución: Lo recomendable es realizar una revisión visual cada 6 meses, preferiblemente antes de la temporada de invierno, y luego antes de la temporada de verano. Que es cuando nuestros sistemas de aire acondicionado demandan más uso.

Instalar un sistema sobre-dimensionado.


Es común pensar que “más grande es mejor” cuando se trata de acondicionadores de aire, pero ciertamente ese no es el caso.

Si instalas un sistema que es demasiado grande, tu hogar se sentirá incómodo debido a grandes cambios de temperatura, enfriamiento desigual y altos niveles de humedad. Generando así, problemas de hongos y proliferación de bacterias.

Solución: Antes de adquirir un AC, asegúrate con un especialista la cantidad de BTUs que necesitará tu equipo según el espacio que deseas climatizar.

No hagas compras compulsivas ni caigas en el juego de las promociones, por ahorrar unos pesos en ese momento, puedes caer en constantes gastos extra, que teniendo el equipo adecuado.

También, puedes leer nuestro post sobre todo lo que necesitas saber antes de comprar un aire acondicionado.

Reducir la temperatura bruscamente.


Algunas personas tienen la idea errónea de que cuanto más bajo ajuste su termostato, más rápido se enfriará su hogar. Esto no es verdad. Tu hogar se enfría a la misma velocidad sin importar dónde esté configurado el termostato.

Si modificas el termostato de forma constante, corres el riesgo de olvidarte de cambiarlo de nuevo, haciendo que pierdas mucha energía y obligando a tu sistema de AC a trabajar más duro en días que probablemente no sean necesarios.

Solución: Mantén un rango estándar de temperatura ideal según tus necesidades, o utiliza los modos automáticos que traen los equipos de AC.

Ignorar los problemas de tu aire acondicionado.


Sabemos que los veranos pueden estar ocupados y puede ser difícil encontrar el momento ideal para solicitar una reparación de tu aire acondicionado. Pero cuanto más tiempo ignores las fallas en tu equipo, peor será el problema y más costosa será la reparación.

Solución: Establece una fecha para la reparación y cúmplela. Lo que menos querrás es adquirir un equipo nuevo por el simple hecho de no haber realizado una reparación oportuna.

Elegir al proveedor más barato.


Cuando eliges un proveedor de aire acondicionado para una instalación o reparación, puede ser tentador elegir al más barato que puedas encontrar.

Este es un gran error, porque el proveedor más barato es casi siempre el de menor calidad ya que probablemente no cuenta con certificaciones para instalar con esa marca, o no cuenta con certificación alguna.

Entonces, elegir una empresa de gran reputación, es mucho mejor a largo plazo porque tu sistema de AC estará bien atendido y no tendrás que gastar dinero en problemas causados ​​por el trabajo de técnicos no capacitados y no calificados.

Solución: Asegúrate de que tu proveedor sea una empresa seria, con personal técnico calificado y si es posible, con servicio post venta.

Poner electrodomésticos cerca del termostato.


Si colocas lámparas u otros electrodomésticos que producen calor cerca del termostato, es posible que éste reconozca la temperatura de tu hogar más cálida de lo que realmente es.

Esto mantendrá tu aire acondicionado funcionando más de lo necesario, gastando energía innecesaria y llegando incluso a que tu hogar sea demasiado frío.

Solución: Presta atención a la ubicación del termostato, y fíjate que no quede cerca de algún artefacto que genere calor regularmente.

Esperar demasiado para reemplazar tu sistema de aire acondicionado.


A muchos de nosotros nos gustaría exprimir hasta la última gota de nuestros aires acondicionados anticuados. Sin embargo, el problema es que los viejos ACs inevitablemente se descomponen y dejan el hogar sin aire fresco.

Además, los equipos tradicionales son mucho más caros de operar que los nuevos sistemas de alta eficiencia, como los de tecnología inverter de Daikin, por ejemplo.

Solución: No dudes mucho en adquirir un nuevo sistema de acondicionamiento de aire, al principio será una inversión considerable, pero el ahorro en consumo energético y la experiencia de uso valdrán la pena.

Bloquear o cerrar las salidas de aire.


Existe un mito común de que al cerrar los respiraderos en las habitaciones no utilizadas de tu hogar, puedes ahorrar energía al no enfriar esas habitaciones. Sin embargo, esta no es una estrategia efectiva de ahorro de energía, y en realidad puede conducir a problemas de comodidad, eficiencia y rendimiento.

Esta restricción del flujo de aire podría hacer que las bobinas del condensador se congelen, reduciendo la refrigeración y afectando el buen funcionamiento del equipo.

Solución: Si quieres reducir costes de refrigeración cuando no se utilicen ciertas habitaciones, deja los respiraderos abiertos y reduce la carga de refrigeración en el sistema en dichos espacios.

Otra opción es crear programas de climatización a través de dispositivos tecnológicos cómo Sensibo.

Intentar esconder tu unidad exterior.


Algunas personas tratan de hacer que las unidades exteriores de sus aires acondicionados se mezclen con sus patios plantando árboles, flores y otras plantas a su alrededor.

Esta no es una buena idea, ya que bloquea el flujo de aire a la unidad del condensador y dificulta que el aire acondicionado enfríe tu hogar de forma correcta.

Solución: Procura no disfrazar la unidad exterior de tu aire acondicionado, más bien, intenta dejarla lo más despejada posible y si la estética es una preocupación, mantén lo más libre posible el paso al rotor del condensador.

Si te han quedado dudas, o si deseas instalar un sistema de aire acondicionado en tu hogar, ponte en contacto con nosotros. Visitaremos tu casa de manera gratuita para evaluar las características del espacio a climatizar, y brindarte una experiencia integral.

 

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